LA MUJER A QUIEN DIOS UTILIZA

He creado este espacio para la mujer. Aquí compartiremos notas de aquella mujeres que Dios utilizó. Ellas nos guiaran en la Biblia a saber como es es la mujer a quién Dios utiliza. Dios quiere utilizarnos a todas. Mirta Barolo.

domingo, 17 de noviembre de 2013

BEBORA LA JUEZA SOLITARIA

Débora La Jueza Solitaria.
Jueces capítulo 4:1-24
Débora fue la cuarta  jueza y profetiza de Israel  en la época pre monárquica y además en capitulo cinco podemos observar que ella escribe un cántico, esto nos lleva a la conclusión que también era poetiza, su nombre significaba abeja. Débora había comprendido el significado de su nombre ya que era,  muy laboriosa, era sagas esto lo demuestra en su manera de aconsejar a los habitantes de Israel cuando necesitaban un consejo en especial en estos tiempos donde los israelitas estaban muy perseguidos por enemigos como Sísara y Jabín, enemigos acérrimos del pueblo de Dios que por dejar a Dios de lado caían bajo el poder de estos crueles adversarios. Cuando Barac recurre a Débora fue para liberar para siempre a estos invasores.  Estaban totalmente casi derrotados.
4. En aquel tiempo gobernaba a Israel una profetiza llamada Débora, que era mujer de Lapidot.
Otra idea que manifiesta un rabino es que Débora tenía ciento veinte años y no era esposa Lapidot, ya que parece que ella tenía el oficio de hacer mechas para las lámparas del tabernáculo.
4. En aquel tiempo gobernaba a Israel una profetiza llamada Débora, que era mujer de Lapidot.
Tomaremos la palabra de Dios como aquí lo relata el pasaje, como esposa de Lapidot y que quizás los dos tenían esa tarea. Lo realmente cierto es que Débora gobernaba a Israel, que vivía en el monte de Efraín como lo dice el versículo
5. “Débora acostumbraba sentarse bajo una palmera que estaba entre Ramá y Betel, en el Monte de Efraín. Los israelitas iban a ese lugar, conocido como “la palmera de Débora”, Para que les hiciera justicia.
El término profetiza deriva de un vocablo hebreo “nebiah” es decir, trasmisora de los mensajes de Dios al pueblo.
“Débora acostumbraba sentarse bajo una palmera que estaba entre Ramá y Betel, en el Monte de Efraín.
Habitaba debajo de una palmera o cerca de ella. Lo verdad es que Débora  era dulce con el pueblo de Dios pero dolorosa para sus enemigos. Es muy posible que su esposo ya no estuviera con ella. Y ella consagró su vida a Dios.
Débora Gobernaba Con Una Absoluta Dependencia De Dios.
Esa mujer solitaria tenía una relación magnifica con Dios, su nombre significaba lámpara y ella reflejaba eso a su pueblo. Por otra parte el vivir cerca en una casa o debajo de una palmera, que simbolizaba la justica, una planta que tiene bien arraigada  su raíz en la tierra. Una Palmera puede y debe desarrollar una raíz muy profunda para llegar al agua y mantenerse firme en los desiertos o en los montes como el Monte Efraín. Así era Débora firme en sus propósitos, esa soledad la hacía tener más comunión con Dios. Nosotras debemos en estos tiempos donde ¡Hay tanta necesidad! De la palabra de Dios  pasar tiempo a solas con él. Así como Débora debía gobernar a Israel y hacerle justicia Débora no podía equivocarse para dar un consejo, pués el pueblo dependía de su sagacidad, prudencia y esa sabiduría que solo provenía de Dios.  Nosotras tenemos un hogar, un trabajo, un ministerio y debemos buscar  estar a solas con Dios y buscar el momento y orar para que Dios ponga palabras en nuestra boca.
Débora Liberta A Israel 
En el capítulo 4 vemos a Débora ejerciendo esa autoridad de jueza y gobernante de Israel.
Versículo 6. “Un día, Débora mandó a llamar a Barac hijo de Abinoán, quien era  de Cedes de Neftalí. Cuando Barac llegó, ella le preguntó: “El Señor  y Dios de Israel te ha dado una orden, ¿No es verdad? Te ha dicho: “Ve y reúne a tu gente en el monte Tabor. Toma diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón. 7. Yo voy hacer que Sísara, el capitán del ejército de Jabín, vaya al arroyo de Cisón con sus carros y su ejército, y allí lo entregaré en tus manos.” 8. Y Barac le respondió: “Iré, si tú  vas conmigo. Si ni vas conmigo, no iré.”
Aquí la vemos bajo la dirección de Dios ordenando a Barac, juntar una tropa y hacer frente a los enemigos, Barac es posible que ya pasado un tiempo esperando la confirmación para llevar a cabo esta batalla, espera en la autoridad que Dios usaría que en este caso era Débora, no significa que Barac fuera un cobarde cuando le dice: en versículo 8
 8. Y Barac le respondió: “Iré, si tú  vas conmigo. Si ni vas conmigo, no iré.”
Para él era de radical importancia que Débora estuviera en la batalla para animar a los hombres del ejército con palabras de Dios. Barac era un capitán el cual valoraba el accionar de Dios en cada cosa que tenía que enfrentar. Y así lo demuestra.

Una Mujer Valiente Y Sincera.
Versículo 9.
“Ella le dijo: “Voy a ir contigo. Pero la gloria de la victoria no será tuya, porque el Señor va poner a Sísara en manos de una mujer.” Y así, Débora se levantó y acompañó a Barac hasta Cedes. 10. Allí Barac reunió a las tribus de Zabulón y Neftalí, que eran diez mil hombres bajo su mando. Débora lo acompañó.”
Aquí podemos ver una mujer valiente y sincera. Cuando le aclara a Barac que ella irá a esa batalla, eso demuestra su valentía para ayudar a los hombres para llevarle la palabra de Dios y sincera porque le aclara a Barac Pero la gloria de la victoria no será tuya, porque el Señor va poner a Sísara en manos de una mujer.” que la gloria de esa batalla será de una mujer. Nosotras tenemos que acompañar a cada hermano, hermana, pastor, pastora a llevar adelante los planes que Dios les da para que puedan llevar a cabo esos planes. Debemos levantarnos  en el nombre de Jesús y estar a su lado dándoles ánimo, palabras, medios para hacerlo, y recordar todos juntos que esta batalla contra el mal en este mundo solo con el poder de Dios se pueden llevar a cabo, no pensar nunca que son nuestros los méritos sino de nuestro Señor. Son tiempos muy difíciles. Como mujeres hijas de Dios compradas con esa sangre preciosa de nuestro Cristo Jesús, y saber que si Dios usó  a Débora y la mujer  llamada Yael también a nosotras nos usa.  Debemos levantarnos como Débora contra el enemigo que nos asedia y está destruyendo la vida de millares  de personas para llevarlos al infierno. Débora no fue altanera ni orgullosa, aceptó el pedido de Barac porque la necesitaba para alentar con palabra de Dios a los que están al frente. ¿Le hemos pedido  alguna vez a Dios que nos muestre lo que quiere de la Iglesia? ¿Estamos dispuestas a salir con humildad a ganar almas para Cristo y animar a  los hermanos que van como los misioneros al mundo? Seguramente que sí. Hoy hay muchas Débora, Yael, somos más de lo que la iglesia misma imagina. En lugares lejanos sacudidas por pruebas, solitarias sentadas esperando que Dios nos hable. Unas dulces, laboriosas, sagaces como lo fueron Débora y Yael.
Yael en realidad estaba casada con un pariente de Moisés, ella era esposa de Heber Ceneo, los ceneos eran nómades y habitaba Yael en ese lugar que Sísara fue a buscar asilo y ella con la única intención de ayudar a los descendientes de su esposo lo hizo entrar y Sísara le pidió agua y dormir y esta frágil y errante Yael, según el desinformado Sísara pensó que le daría refugio en el campamento.
Capítulo 4:17 “Sísara que había huido a pie llegó a la tienda de campaña de Yael, mujer de Heber ceneo…18. Yael salió a recibir a Sísara, y le dijo: “Acércate, mi Señor, no tengas miedo.” 19. “Por favor dame a beber agua, pues tengo sed” Yael abrió un odre de leche, le dio de beber, y lo volvió a cubrir….21. b Yael tomó una estaca de la tienda y con un mazo y ,acercándose sigilosamente le clavó la estaca en las sienes, hasta hundirla en tierra. Así murió Sísara. 
Aquí vemos como se cumplió lo que Débora, le dijo a Barac en el versículo 9“Ella le dijo: “Voy a ir contigo. Pero la gloria de la victoria no será tuya, porque el Señor va poner a Sísara en manos de una mujer.”
Dios es tan bueno y ama tanto a su pueblo, a sus hijos aunque estos israelitas perdían el camino y por ello caían en manos enemigas. Dios  siendo fiel a  el mismo y a sus promesas los ayudó siempre y nos sigue ayudando, esto no quiere decir que por esto vamos a pecar porque él ofreció a su Hijo amados en una cruz por nuestra alma. En aquel tiempo usó a Débora la Jueza solitaria que con amor, dulzura y estando donde debía estar para cuando alguien venía a pedir consejo, aún sabiendo todo lo que Dios le había revelado al que la consultaba, ella siendo una princesa de Dios nunca se envaneció ni por su llamado, ni porque lo que ella decía Dios lo apoyaba. Todo lo
contrario. Era una dulzura con su pueblo, pero dolorosa con los enemigos de su pueblo.
Así esta mujer como vos y como yo libero a Israel de las batallas y hubo paz por cuarenta años.
Hermanas Dios nos bendiga a ser hijas fieles, mujeres de oración, laboriosas, una luz en las tinieblas de este mundo que clama por conocer a Jesús como su Señor y Salvador.
















Mirta Barolo De Acuña.



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